sábado, 16 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

Compañeras y compañeros, reciban un cordial saludo y de antemano el agradecimiento por leer mi aportación.

Comencé a estudiar la licenciatura en Letras Hispánicas, en la Universidad de Guadalajara, en 1998 y me titulé en 2003. Mi carrera está principalmente basada en cuatro áreas: teoría y crítica literarias, lingüística, periodismo, y docencia del español y la literatura. Todas involucran a la investigación. Al mismo tiempo que cursé la licenciatura pertenecí al grupo de teatro de la Universidad y estudié inglés y francés durante tres años.

Específicamente relacionado con la docencia estudié dos semestres de psicología del adolescente. Yo era adolescente cuando tomé este curso y recuerdo que mucho del contenido me era lejano. Hoy me sigue pareciendo lejano.

También estudié didáctica: didáctica del español, didáctica de la literatura y didáctica de la lectura. Con relación a la enseñanza de idiomas tomé L2 (enseñanza del español como lengua extranjera) y Teachers Training en Olds College, Alberta, Canadá.

Me inicié como docente en cuanto recibí mi título: Abril del 2004. Me decidí por la docencia en lugar del periodismo y/o la escritura por factores como la jubilación, las vacaciones, el sueldo y la estabilidad del empleo. Por cuestiones laborales ya que en mi pueblo las opciones laborales son mínimas. Por cuestiones personales, porque además de las satisfacciones de ser docente, también dispongo de tiempo para el resto de mis actividades al mismo tiempo que tengo un empleo seguro.

Como ya mencioné, parte de mi preparación durante la carrera estuvo enfocada a la docencia, así que para mí dedicarme a ella, fue un paso normal y esperado, estaba dentro de mi plan de vida. Y como mi carrera abarca más aspectos, me dedico a ellos la otra mitad de mi tiempo.

Reconozco que no tengo tanta formación docente como la de otros profesores por lo que me he estado capacitando desde el inicio de la Reforma, con los cursos y talleres que seguramente ustedes también han tomado. Pienso que ser docente exige de todo mi esfuerzo porque nuestros alumnos nos piden ser cada vez más competentes. Todavía nos falta. Nos falta conocimiento y dominio de las nuevas tecnologías. Conocimiento y dominio de los cambios sociales de todo el mundo. Conocimiento del ser adolescente para tratarlo de acuerdo a sus necesidades. Por lo anterior, la capacitación constante me resulta necesaria.

Soy docente porque estoy consciente de las necesidades de los jóvenes, que son las mismas que yo tuve. Soy docente porque sé que soy elemento de cambio. En parte, el alumno busca en el maestro un guía para lo que ellos llaman “cuando sea grande”, “mi proyecto de vida”, “mi futuro”, “voy a ser”... Y debido a la heterogeneidad y exigencia de los alumnos de mi plantel, mi principal deber, obligación y deseo es ser competente para mí y para ellos.

Un día de clases en El Centro de Estudios Tecnológicos en Aguas Continentales 01, mi plantel de trabajo, ubicado en la rivera del lago de Chapala, comienza desde mucho antes. Comienza en el periodo de preparación de Secuencias Didácticas, las cuales elaboro cuando l@s alumn@s vacacionan. Además, el día anterior a cualquier clase, debo revisar mi bitácora para localizar en que punto vamos y cuáles materiales y/o recursos necesitaré.

Para comenzar las actividades del día de trabajo, me levanto temprano para tener tiempo suficiente para vestirme y peinarme, creo que la buena presentación de mi persona le comunica a l@s alumn@s el respeto que tengo por mi trabajo.

Al llegar al salón saludo amablemente y de buen humor (aunque no lo tenga), para que l@s jóvenes se sientan cómodos con mi persona. Si el grupo está atareado con alguna actividad de la clase anterior y no me saludan por ello, repito el saludo un poco más fuerte y ellos comprenden que es momento de atender. Comenzamos la clase en el punto que nos quedamos y, para no perder tiempo, nombro lista y califico tareas mientras l@s jóvenes ya comenzaron su trabajo del día. Debo darme prisa en estas dos actividades para poder supervisar y apoyar el trabajo del grupo.

Hacia el final de la clase, solicito la atención del grupo para explicarles cuales tareas y/o materiales necesitaremos para la siguiente clase; pregunto si tienen dudas y después de aclararlas me despido amablemente.

Al finalizar la jornada tomo nota de las observaciones –logros y fallos- que detecto en las Secuencias Didácticas.

Me esfuerzo en la planeación de las clases y en mi relación con l@s alumn@s porque creo que el estudiante, de cualquier comunidad, que encuentre en la escuela satisfacción a sus necesidades (individuales, sociales y laborales) está dispuesto a grandes esfuerzos por finalizar sus estudios. Por lo tanto, es deber del docente hacer el primer esfuerzo porque el estudiante reconozca los beneficios de su desarrollo intelectual y partir de este primer momento para que el joven se mantenga firme en su propósito a lo largo de sus estudios.

Lo que busco con cada una de las actividades que realizo durante un día de trabajo, es ser congruente con lo que se pretende que sea el perfil del egresado. En que tanta congruencia exista entre mis palabras y mis hechos voy a tener un indicador de mi nivel de compromiso.

Las decisiones que tomo con respecto a mi tarea docente involucran a toda la comunidad estudiantil. Mi labor docente va más allá del aula, es una labor social porque mi práctica influye en todos los ámbitos de la comunidad. Una correcta orientación de los contenidos, motivación, comprensión y fomento de una visión futura de triunfo, son parte de mi quehacer diario con los alumnos. Y lo hago porque esto puede crear individuos que regeneren los aspectos que han hecho que México esté rezagado.

Soy docente porque quiero trabajar para los jóvenes. Mi plantel tiene cada vez mayor demanda y alumnos radicalmente heterogéneos –sobre todo por factores socio-económicos-, pero que comparten una visión: la necesidad urgente de ser competentes en el presente y en el futuro. Los alumnos del CETAC 01 exigen conocimientos significativos, exigen alcanzar el nivel educativo del primer mundo, exigen que el estigma del México que siempre va atrás quede en el pasado con su generación. Mi trabajo centra todo su esfuerzo en que nuestros jóvenes sean verdaderos contemporáneos del resto del mundo.

Gracias por leerme. Les deseo un buen día.
LLH. Oralia Prado Govea.

2 comentarios:

  1. Oralia.

    Es muy interesante la forma en que llevas a cabo tu preparación como docente, ya que le ofreces a tus alumnos no solo mediación en el aprendizaje sino también un acompañamiento que de alguna manera viene a generar un compromiso en ellos y como tu dices encuentran un modelo a seguir.

    Felicidades.

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  2. hola:
    La labor docente ya no se limita a las cuatro paredes de nuestro aula, el trabajo de tutorias, asesorias den un giro a nuestra labor docente, sumandole la competencias profesionales que nos solicita la RIEMS donde nos habla de la profesionalización de la docencia, huy nuestra labor es mas grande que solo dar clase, vamos a prepararnos para ello.....

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