miércoles, 17 de junio de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

El aprendizaje es un proceso muy complejo. A partir de la lectura “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” de Xavier Vargas Beal, descubrimos que el aprendizaje involucra elementos como: las capacidades cognitivas, la relevancia, la factibilidad, las sensaciones, las emociones, el contexto social… Es decir, todo aquello que conforma al ser humano. A partir de esta reflexión podemos afirmar que el aprendizaje no se puede medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera.

Podemos evaluar ciertas capacidades, como el dominio de contenidos o las destrezas laborales, pero no podemos observar y medir el cambio en las estructuras mentales cuando se aprende y aprehende la realidad.

Cabe destacar que los conocimientos no existen por sí mismos, éstos se adquieren a través de la experimentación y contacto con la realidad. Además, todos aprendemos diferente porque somos diferentes. Por lo tanto, el aprendizaje no se puede observar y medir en todos por igual, y menos aún, con los instrumentos comunes de la docencia.

Para terminar, resulta importante señalar otro de los puntos destacados de la lectura: la crítica a las posturas meramente competitivas del mundo laboral y el academicismo que únicamente privilegia el dominio de contenidos. Somos seres complejos, críticos, reflexivos, experimentadores; por lo tanto, enfocarnos en la satisfacción de las necesidades de consumo podría llevarnos a una devaluación de nuestro estado. El aprendizaje debe darse para servir a la formación integral de los individuos y del mundo que los rodea.

domingo, 14 de junio de 2009

Concepciones de aprendizaje

Pere Marqués, en su texto “Concepciones de aprendizaje” nos presenta diferentes teorías del aprendizaje. De la diversidad de ideas presentadas creo que las más acordes a la educación por competencias son:

Primero, el Aprendizaje por descubrimiento, porque éste se da a partir de la interacción directa con la realidad. Como resultado, el aprendizaje resulta significativo a lo largo de la vida ya que, además de ser práctico, se puede aplicar a otras situaciones. En segundo lugar, el Aprendizaje significativo, porque deja de lado la memorización y se enfoca en la significabilidad del conocimiento. Por otro lado, este enfoque enfatiza la relación de los saberes previos con los saberes por adquirir. Por último, el Constructivismo y el Socio-constructivismo porque afirman que el conocimiento se adquiere a través de la interacción con el medio y las situaciones sociales; por ello, el aprendizaje es relevante para el alumno. Además, suponen la transformación del conocimiento; es decir, echa mano de lo que se sabe para adquirir otros conocimientos o enfrentarse a problemáticas diferentes.

Como podemos observar, son varias las teorías afines al enfoque por competencias. Aunque no hay una que abarque por completo este enfoque, se complementan unas a otras.

jueves, 21 de mayo de 2009

Los saberes de mis estudiantes

Estimados compañeros, estimada tutora, reciban un cordial saludo y el agradecimiento por leer mi aportación.

En primer lugar, vale la pena mencionar que los alumnos utilizan Internet como una herramienta indispensable dentro y fuera de su vida académica. La utilizan tanto para divertirse como para hacer las tareas y trabajos escolares. Así, encontramos que bajan y suben música, videos, películas, juegos, etc. Y buscan información, imágenes, gráficas, etc. para hacer exposiciones, presentaciones de trabajos, ensayos…

Otro elemento que les resulta indispensable es el correo electrónico; sin embargo, la mitad del grupo (esta actividad la hice en tutorías) no contaba con una cuenta, así que formamos parejas de alumno que sí tuviera cuenta con uno que no tuviera cuenta. Fuimos al taller de computación y todos al mismo tiempo, en parejas, realizamos la actividad de abrir una cuenta de correo electrónico. Al finalizar, el jefe de grupo capturó las direcciones de todos los alumnos para formar un directorio del grupo. Para confirmar que el correo va a tener un uso, les pedí que lo revisaran al día siguiente, ya que la tarea les fue enviada por este medio. Dado que la apertura de una cuenta es una actividad sencilla, aproximadamente duramos una hora y diez minutos, pudimos llevarla a cabo sin problemas.

La falta de una cuenta de correo electrónico en el 50% del grupo, me llevo a suponer que tampoco han trabajo o utilizado el resto de las funciones que señalaron los otros compañeros. Por lo tanto, sometimos a votación cuál de las funciones les gustaría aprender. La ganadora fue la utilización de un diccionario español-inglés en línea para hacer traducciones. Así que van a adquirir esta herramienta al mismo tiempo que aprenden y dominan nuevo vocabulario en lengua extranjera. Las actividades que se harán son las siguientes:
1. En la siguiente hora de tutorías ir al taller de computación.
2. Hacer dos filas, una con los estudiantes que dominan la herramienta y otra con los estudiantes que la van a aprender.
3. Cada uno de los estudiantes aprendices puede escoger al compañero que quiera como tutor.
4. Buscar la letra de una canción en inglés, en algún sitio de Lyrics.
5. Iniciar con la utilización del diccionario.
6. El alumno aprendiz debe tomar nota del proceso a seguir (para que las utilice en posteriores tareas)
7. Pedirle que haga la traducción de un pequeño texto seleccionado por mí, con la ayuda del diccionario en línea (para hacer esta actividad podemos tomar otra hora de tutorías).

Otra de las actividades que llamó mucho la atención de los alumno, fue la de subir videos a espacios como YouTube. Esta función la dominan pocos alumnos, así que espero que aprenderla sea la siguiente actividad que realicemos.

Gracias y hasta pronto.

sábado, 16 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

Compañeras y compañeros, reciban un cordial saludo y de antemano el agradecimiento por leer mi aportación.

Comencé a estudiar la licenciatura en Letras Hispánicas, en la Universidad de Guadalajara, en 1998 y me titulé en 2003. Mi carrera está principalmente basada en cuatro áreas: teoría y crítica literarias, lingüística, periodismo, y docencia del español y la literatura. Todas involucran a la investigación. Al mismo tiempo que cursé la licenciatura pertenecí al grupo de teatro de la Universidad y estudié inglés y francés durante tres años.

Específicamente relacionado con la docencia estudié dos semestres de psicología del adolescente. Yo era adolescente cuando tomé este curso y recuerdo que mucho del contenido me era lejano. Hoy me sigue pareciendo lejano.

También estudié didáctica: didáctica del español, didáctica de la literatura y didáctica de la lectura. Con relación a la enseñanza de idiomas tomé L2 (enseñanza del español como lengua extranjera) y Teachers Training en Olds College, Alberta, Canadá.

Me inicié como docente en cuanto recibí mi título: Abril del 2004. Me decidí por la docencia en lugar del periodismo y/o la escritura por factores como la jubilación, las vacaciones, el sueldo y la estabilidad del empleo. Por cuestiones laborales ya que en mi pueblo las opciones laborales son mínimas. Por cuestiones personales, porque además de las satisfacciones de ser docente, también dispongo de tiempo para el resto de mis actividades al mismo tiempo que tengo un empleo seguro.

Como ya mencioné, parte de mi preparación durante la carrera estuvo enfocada a la docencia, así que para mí dedicarme a ella, fue un paso normal y esperado, estaba dentro de mi plan de vida. Y como mi carrera abarca más aspectos, me dedico a ellos la otra mitad de mi tiempo.

Reconozco que no tengo tanta formación docente como la de otros profesores por lo que me he estado capacitando desde el inicio de la Reforma, con los cursos y talleres que seguramente ustedes también han tomado. Pienso que ser docente exige de todo mi esfuerzo porque nuestros alumnos nos piden ser cada vez más competentes. Todavía nos falta. Nos falta conocimiento y dominio de las nuevas tecnologías. Conocimiento y dominio de los cambios sociales de todo el mundo. Conocimiento del ser adolescente para tratarlo de acuerdo a sus necesidades. Por lo anterior, la capacitación constante me resulta necesaria.

Soy docente porque estoy consciente de las necesidades de los jóvenes, que son las mismas que yo tuve. Soy docente porque sé que soy elemento de cambio. En parte, el alumno busca en el maestro un guía para lo que ellos llaman “cuando sea grande”, “mi proyecto de vida”, “mi futuro”, “voy a ser”... Y debido a la heterogeneidad y exigencia de los alumnos de mi plantel, mi principal deber, obligación y deseo es ser competente para mí y para ellos.

Un día de clases en El Centro de Estudios Tecnológicos en Aguas Continentales 01, mi plantel de trabajo, ubicado en la rivera del lago de Chapala, comienza desde mucho antes. Comienza en el periodo de preparación de Secuencias Didácticas, las cuales elaboro cuando l@s alumn@s vacacionan. Además, el día anterior a cualquier clase, debo revisar mi bitácora para localizar en que punto vamos y cuáles materiales y/o recursos necesitaré.

Para comenzar las actividades del día de trabajo, me levanto temprano para tener tiempo suficiente para vestirme y peinarme, creo que la buena presentación de mi persona le comunica a l@s alumn@s el respeto que tengo por mi trabajo.

Al llegar al salón saludo amablemente y de buen humor (aunque no lo tenga), para que l@s jóvenes se sientan cómodos con mi persona. Si el grupo está atareado con alguna actividad de la clase anterior y no me saludan por ello, repito el saludo un poco más fuerte y ellos comprenden que es momento de atender. Comenzamos la clase en el punto que nos quedamos y, para no perder tiempo, nombro lista y califico tareas mientras l@s jóvenes ya comenzaron su trabajo del día. Debo darme prisa en estas dos actividades para poder supervisar y apoyar el trabajo del grupo.

Hacia el final de la clase, solicito la atención del grupo para explicarles cuales tareas y/o materiales necesitaremos para la siguiente clase; pregunto si tienen dudas y después de aclararlas me despido amablemente.

Al finalizar la jornada tomo nota de las observaciones –logros y fallos- que detecto en las Secuencias Didácticas.

Me esfuerzo en la planeación de las clases y en mi relación con l@s alumn@s porque creo que el estudiante, de cualquier comunidad, que encuentre en la escuela satisfacción a sus necesidades (individuales, sociales y laborales) está dispuesto a grandes esfuerzos por finalizar sus estudios. Por lo tanto, es deber del docente hacer el primer esfuerzo porque el estudiante reconozca los beneficios de su desarrollo intelectual y partir de este primer momento para que el joven se mantenga firme en su propósito a lo largo de sus estudios.

Lo que busco con cada una de las actividades que realizo durante un día de trabajo, es ser congruente con lo que se pretende que sea el perfil del egresado. En que tanta congruencia exista entre mis palabras y mis hechos voy a tener un indicador de mi nivel de compromiso.

Las decisiones que tomo con respecto a mi tarea docente involucran a toda la comunidad estudiantil. Mi labor docente va más allá del aula, es una labor social porque mi práctica influye en todos los ámbitos de la comunidad. Una correcta orientación de los contenidos, motivación, comprensión y fomento de una visión futura de triunfo, son parte de mi quehacer diario con los alumnos. Y lo hago porque esto puede crear individuos que regeneren los aspectos que han hecho que México esté rezagado.

Soy docente porque quiero trabajar para los jóvenes. Mi plantel tiene cada vez mayor demanda y alumnos radicalmente heterogéneos –sobre todo por factores socio-económicos-, pero que comparten una visión: la necesidad urgente de ser competentes en el presente y en el futuro. Los alumnos del CETAC 01 exigen conocimientos significativos, exigen alcanzar el nivel educativo del primer mundo, exigen que el estigma del México que siempre va atrás quede en el pasado con su generación. Mi trabajo centra todo su esfuerzo en que nuestros jóvenes sean verdaderos contemporáneos del resto del mundo.

Gracias por leerme. Les deseo un buen día.
LLH. Oralia Prado Govea.

Mi aventura de ser docente

Compañeras y compañeros, reciban un cordial saludo y de antemano el agradecimiento por leer mi aportación.

Son varios los puntos mencionados por José M. Esteve, con los que siento identificada mi práctica docente. En primer lugar, reconozco que la docencia es una profesión siempre perfectible y que la mayoría de los aspectos en los que he mejorado es a través de la práctica. Entre más tiempo pasa, más errores reconozco pero también son más amplias las soluciones.
La idea que más llamó mi atención fue la concepción que tiene el autor del papel del docente: “Lo único que de verdad importa es ayudarles [a los alumnos] a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea.” Creo que éste es el ideal que tenemos todos los docentes, pero también creo que es la mayor dificultad que yo enfrento, debido a limitaciones como que tengo que llegar al grupo y escasamente alcanza el tiempo para lo imprescindible; los alumnos que se esconden bajo un caparazón complicadísimo de quitar y descifrar; las funciones de oficina, que absorben mucho tiempo y esfuerzo, como la entrega de calificaciones, la redacción de actas de academia, los reportes de tutorías, los informes de comisiones, etc, etc. Ni que decir de las famosas comisiones que llegan a durar semanas y hasta meses. En resumen, no basta con dar las clases, es necesario tiempo extraclase y esfuerzo extraclase para orientar a los jóvenes, y en lugar de tenerlo, se nos quita con la larga serie de actividades ya enumeradas.
Por otro lado, no soy docente de profesión, y sí, me enfrento a la indisciplina; a la falta de herramientas y técnicas pedagógicas, a la apatía por el aprendizaje y a una gran distancia entre los alumnos y yo. Sin embargo, siempre he estado consciente de que trabajo para los alumnos y de que lo importante es que sean ellos los que aprovechen la escuela. Aplico actividades acordes a su nivel y acordes al contenido. De no hacerlo así mi labor no tendría razón de ser.
Para satisfacer mis necesidades intelectuales y/o relacionadas con mi profesión de origen, dedico medio tiempo a la docencia y medio tiempo a las otras actividades. Pero siempre, frente al grupo, la prioridad son los alumnos.
Para concluir, en mi experiencia, el docente es un camaleón. Año con año cambian las generaciones y debo adaptarme (hasta la sonrisa) al carácter, perfil, ánimo, nivel,.. de cada grupo. Creo que mantener la misma actitud con todos los grupos y alumnos sería poner otra barrera a las ya existentes. Adaptarnos es parte del pensar y sentir que menciona el autor.
Gracias por leerme. Les deseo buen día.
Oralia Prado Govea.